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Respuesta Rápida
Limpia la freidora después de cada uso para evitar la acumulación de grasa que causa humo y sabores extraños. En la mayoría de los modelos, la cesta y la placa perforada admiten lavavajillas; consulta el manual. Limpia el interior de la unidad principal con un paño húmedo cuando se haya enfriado por completo, y atiende el exterior y la resistencia una vez por semana si cocinas con frecuencia. Una limpieza rutinaria tarda unos 5 minutos y una limpieza semanal más profunda, 15–20 minutos.
Deja enfriar la freidora al menos 30 minutos antes de limpiarla: quemarse los dedos con una cesta caliente es la lesión más habitual. Retira la cesta y la placa perforada y lávalas con agua templada y jabón usando una esponja no abrasiva, o ponlas en la bandeja superior del lavavajillas. No uses lana de acero ni estropajos abrasivos, porque rayan de forma permanente el revestimiento antiadherente. Pasa un papel o paño húmedo por la cavidad del cajón para retirar las salpicaduras antes de que se adhieran por el calor.
Para comida pegada y grasa reseca, deja la cesta en remojo con agua caliente y jabón durante 10–20 minutos antes de frotar. Una pasta de bicarbonato y agua aplicada a la zona y dejada actuar 10 minutos ablanda la mayoría de los residuos sin rayar. Un cepillo de cerdas suaves, incluso un cepillo de dientes viejo, alcanza los orificios. No sumerjas la unidad completa: solo las piezas desmontables deben tocar el agua. En la cavidad fija usa únicamente un paño apenas húmedo.
La resistencia situada en la parte superior acumula salpicaduras y es la principal fuente de humo durante la cocción. Cuando el aparato esté totalmente frío, ponlo boca abajo para acceder mejor. Limpia la espiral con cuidado usando un paño húmedo o un cepillo de cerdas suaves. Nunca pulverices agua ni producto de limpieza directamente sobre ella; el paño debe estar apenas húmedo. Si la grasa se ha carbonizado, usa una pequeña cantidad de lavavajillas en el cepillo y después retírala con un paño humedecido en agua limpia.
Añadir 1–2 cucharadas de agua a la bandeja de goteo antes de cocinar beicon, salchichas u otros alimentos grasos recoge la grasa, evita que se queme y reduce mucho el humo y el trabajo posterior. Los revestimientos de pergamino perforado atrapan migas y residuos y se desechan tras cocinar. Pulverizar ligeramente la cesta antes de cada uso ayuda a conservar la superficie antiadherente. Con estos hábitos, la limpieza profunda semanal requiere mucho menos esfuerzo.
Actualizado 18 de junio de 2026 · Revisado por Maks